Por - 15 de abril de 2019

“No nos seguirán porque somos mujeres”. Esta frase, lugar común, y muchos más llenan la adaptación de la novela homónima que a su vez se basaba en el caso real de Melita Norwood, la ‘abuela espía’. Quitándole toda la política y reivindicación, simplifican a la protagonista: solo se embarcó en el espionaje soviético por amor. Aunque algo creyó en la causa, nos quieren decir, porque a sus 80 y pico años aún bebe su café en una taza del Che. Judi Dench interpreta a la espía en tiempo actual, Sophie Cookson es la espía roja joven, que gana en minutos de metraje. La película está cargada de flashbacks para explicar y volver a explicar por qué han detenido a esta señora achuchable. Le falta tensión, le sobra simplismo. Pero ahí está Dench para darle peso.

La espía que te amó. Si no fuera por Judi Dench...