Por - 24 de octubre de 2016

Tiene todo el sentido del mundo. Para producir su primera película en español Netflix ha elegido un thriller sobre corrupción. Es una de nuestras características más exportables, como HBO lo hará con la papal The Young Pope, la plataforma de VOD que más fama tiene entre los españoles, eligió en su día el guión de 7 años, el thriller en el que cuatro socios de una empresa negocian cuál de ellos irá a la cárcel por sus delitos fiscales.

Para llevar a imágenes este ‘who will do it’, más que whodunnit, la suerte ha querido traernos de vuelta a un experto en espacios cerrados y thrillers a la española. Si, en Smoking Room, Roger Gual tomaba la prohibición de fumar en el lugar de trabajo como el punto de partida para reinventar el suspense entre el plano corto y la moqueta, en 7 años acota en 24 horas una toma de decisión que, a veces, recuerda a una versión profesional del ‘rojos y negros’, juego casero en el que tienes que pillar mintiendo a tus amigos, y otras, a las tácticas sucias de El método, de Marcelo Piñeyro. Como en aquella, Gual aguanta bien la restricción de las cuatro paredes moviendo la cámara a juego con sus personajes, pobres miserables que se defienden de la cárcel acusando a sus compañeros. Juana Acosta, Paco León, Alex Brendemühl y Juan Pablo Raba secuestran el aliento del espectador con sus interpretaciones limpias (sólo una cosa: ¿por qué no dejarles sus acentos a los actores colombianos?) de estos seres sucios jugando al “sálvese quien pueda”. Por cierto, otra cosa muy española.

Más que un 'whodunnit', un 'who will do it'. Netflix llega a España para exportar una costumbre muy nuestra: abrir cuentas en Suiza.