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Nueve animes que desembarcan en julio en Netflix (y a los que deberías echar un ojo)

Este verano, la plataforma apuesta a lo grande por la animación japonesa: repasamos todas sus novedades con colores brillantes y ojos redondos.

Por - 27 de junio de 2018

De las actuales plataformas generalistas de streaming, la que más mima el anime es Netflix. Algo que se hace notar en cómo, a principios de julio, vaya a estrenar una buena sartenada de producciones animadas japonesas. Con producciones más enfocadas al drama, otras a la acción y también un pequeño sitio para la ficción juvenil, seguirán expandiendo su ya de por sí bien seleccionada oferta. Ahora bien, si te confundes entre tantos títulos nuevos, no te preocupes: para eso estamos aquí. Para contarte el quién es quién de las producciones que van a estrenar. Porque, al final, lo importante es encontrar cuál es el anime que más va contigo.

Quiero un dramón

Si de algo faltaba representación en Netflix era de animes con un enfoque más dramático. Lo que vulgarmente podríamos llamar «series para llorar». Pero han tomado nota de esa ausencia y, en la sartenada de julio, nos traen tres títulos perfectamente aptos para deshidratarnos: Anohana, Charlotte y El león de marzo.

Anohana es una serie de culto estrenada en primavera de 2012 creada por el tandem que forman la guionista Mari Okada y el guionista Tatsuyuki Nagai, conocidos por crear historias muy dramáticas, de fuerte componente humano, sin miedo a adentrarse en temas escabrosos. El argumento gira alrededor de un grupo de niños que, aun siendo amigos en la infancia, se fueron distanciando progresivamente hasta que, llegados al instituto, ya ni siquiera se dirigen la palabra. Algo que una de ellas intentará cambiar reuniéndolos a todos para descubrir la razón detrás de su separación.

De historia triste, extremadamente dramática, pero sin llegar a resultar ridícula o excesiva, la mano maestra de Okada para controlar el tempo narrativo, sumado al notable esfuerzo de Nagai para traducirlo todo en imágenes, hace de esta una serie con la que es imposible no emocionarse.

Algo similar podríamos decir de Charlotte. Creada por Jun Maeda, encargado de la música y guión de videojuegos (Kanon, Air, Clannad) y series (Angel Beats!), la serie tiene todos los componentes habituales de su autor: drama, romance, elementos sobrenaturales, un aire juvenil y un desarrollo que te arranca el corazón para luego pisotearlo hasta que sea indistinguible de un trapo. En este caso, contándonos la historia de un mundo donde algunos chicos, al llegar a la adolescencia, desarrollan super-poderes que perderán cuando lleguen a la edad adulta.

Algo que empieza de un modo encantador y desenfadado para acabar sumergiéndose en una turbia espiral de oscuridad, y que es, sin duda alguna, la mejor serie de superhéroes que se va a poder ver en Netflix de aquí a un futuro próximo.

El león de marzo, por su parte, es una de esas series que hacen menos ruido del que se merecen. Y por eso queremos ser especialmente enfáticos sobre sus bondades.

Dirigida por el debutante Kenjirou Okada, quien había ejercido de director de episodios en otras producciones del estudio Shaft, escrita por Fuyashi Tou, conocido por haber escrito el guión de todas las iteraciones de la saga Monogatari, además del omnipresente Akiyoki Shinbou, ejerciendo de jefe de dirección y coguionista, el staff ya nos da una idea de la calidad que atesora. Pero si además consideramos su dibujo, cálido y de trazo grueso, el resultado es una de las series más innovadoras e imaginativas que podemos encontrar actualmente.

Pero, ¿qué hay de la historia? Pues nos cuentan la historia de un joven huérfano que es jugador profesional de shogi, el ajedrez japonés, en su lucha contra la soledad, la ansiedad y su propia incapacidad para lidiar con la vida. Es decir, drama del bueno.

Quiero mi dosis de fantasía

Si en el anime lo que buscas es tu dosis de mundos extravagantes, poderes desquiciados y personajes de peinados imposibles, entonces Netflix parece abogar por una franquicia en particular. Y esa es la de la franquicia Fate.

¿Qué es Fate? Es una franquicia transmedia cuyo origen data del videojuego Fate/stay Night, el cual después fue adaptado a series, novelas y mangas, desarrollando diferentes versiones semiindependientes. De ese modo, todas las obras de la franquicia transcurren en un mismo universo compartido, pero con sutiles diferencias entre todos los títulos. En cualquier caso, todas ellas tienen un elemento en común: narran una guerra entre magos para hacerse con el Santo Grial, un objeto capaz de conceder cualquier deseo, utilizando servants, la manifestación espiritual de grandes héroes de la historia, sean estos reales o ficticios.

Netflix hasta el momento tenía una serie de la franquicia, Fate Apocrypha, pero ahora van a añadir otras tres: Fate/stay night: Unlimited Blade Works, Fate/Extra Last Encore y Fate/Grand Order – First Order.

Fate/stay night: Unlimited Blade Works sería la puerta de entrada natural para cualquier neófito en la franquicia. Adaptando en dos temporadas una de las tres historias paralelas del videojuego original, nos narra la historia de Emiya Shirou, un joven mago amateur que se ve sumergido en medio de la quinta sagrada guerra del grial por accidente. Algo que la hace perfecta para cualquiera que quiera entender de qué puñetas va exactamente todo esto.

Para los ya iniciados, Fate/Extra Last Encore es su perita en dulce. Originalmente un videojuego para PlayStation 3, Fate/Extra transcurre en un universo paralelo en el que la guerra del Grial se da en un mundo de realidad virtual donde tienen que luchar a muerte entre sí un total de 128 magos. Producida por Studio Shaft, los mismos de El león de marzo, dirigida por Yukihiro Miyamoto y Akiyuki Shinbo y escrita por Kinoko Nasu, autor original de Fate/stay night, la serie tiene un estilo visual muy personal, por no decir único, con un énfasis en los colores saturados y una imaginería extrañamente gótica para transcurrir en el futuro. Algo que, si bien puede echar para atrás a muchos, le da un plus de interés a la producción.

Por último, Fate/Grand Order -First Order es la adición menos interesante de esta sartenada. Sirviendo de prólogo de un videojuego que no puede adquirirse en Occidente, es una película de guión anémico y dirección competente cuyo interés radica en conocer los acontecimientos que condujeron hacia los acontecimientos del juego.Una curiosidad para los jugadores de Fate/Grand Order, apenas sí un aperitivo de un primer plato que ni siquiera van a probar para el resto.

Quiero una serie de culto

Si lo que buscas es una serie que se salga de la norma, que sea densa, repleta de personajes y tramas, pero a la vez que sea divertida, frenética y llena de acción, entonces tenemos buenas noticias para ti. Porque Durarara!! Llega a Netflix.

Durarara!! (también conocida como DRRR!!) es una serie de veinticuatro episodios emitida en 2010, en la cual seguimos las desventuras sucedidas en el barrio de Ikebukuro, donde se cruzan las vidas de gente tan dispar como una motorista sin cabeza, un estudiante perfectamente normal, un vendedor de información y un guardaespaldas de fuerza sobrehumana, entre otros muchos personajes. Pero eso no es lo que llega a Netflix. A Netflix nos llega directamente su segunda temporada, Durarara!!x2, que fue emitida en tres bloques de doce episodios. Más loca, más frenética y con más personajes que la temporada original, es un must see con una única inconveniencia: es una continuación directa. Lo cual nos obliga a preguntarnos, Netflix, ¿dónde está la primera temporada de esta maravilla?

Quiero series juveniles

Si cuando ves anime quieres no pensar, porque lo tuyo son las historias de institutos, de acción, con personajes que se enamoran y pelean y siguen los tropos básicos del shōnen, entonces Netflix no trae mucho para ti. No mucho, que no nada. Porque para eso están The Asterisk War y la muy esperada película de The Sword Art Online.

The Asterisk War sigue el libro de estilo del shōnen a rajatabla. Narrando la clásica historia de ‘chico conoce chica, tienen sus roces, pero se dan cuenta que si unen sus fuerzas podrán hacerse con el poder en el instituto, vía espectaculares poderes de ciencia ficción’, la serie da exactamente lo que promete: enredos amorosos con multitud de chicas, peleas espectaculares y ciencia ficción con el punto justo de oscuridad para añadir una pizca de drama. Un interesante añadido para aquellos aficionados al shōnen más ortodoxo, pero una obra prescindible para todos los demás.

Por su parte, poco cabe decir de Sword Art Online. Representante por excelencia del género «algo ha salido mal y ahora estoy encerrado dentro de este videojuego», su notable éxito de público le ha permitido extenderse a lo largo del tiempo hasta convertirse en una franquicia bien asentada. Algo a lo que viene a sumarse Sword Art Online the Movie: Ordinal Scale, otro filme más centrado en las peleas y la acción constante que en construir las motivaciones de sus personajes. Pero, ¿para qué van a necesitar explicar otra vez lo que ya está dicho en la serie, que además está disponible en Netflix?

A fin de cuentas, eso es la cultura de masas del presente. Franquicias transmedia tan extensas que requieren una dedicación exclusiva casi para seguirlas. Y bien que triunfan por ello.