Por - 25 de abril de 2019

Como nos recuerda de cuando en cuando el gran Paco Alcázar, la unión de las palabras “comedia” y “francesa” suele resultar escalofriante. Pero ¿y si entre ambos términos añadimos “política”? Pues que se obtiene Necesitamos tu voto, película en la que el dibujante de cómics Mathieu Sapin debuta como director llevando su propio tebeo al cine.

Narrando los padecimientos del ‘potrillo’ al que alude el título original (es decir, de Finnegan Oldfield, profesor de idiomas metido en los entresijos de las campañas electorales), Sapin transita por caminos similares a los de Quai d’Orsay, otro cómic (de Blain y Lanzac, en este caso) adaptado por Bertrand Tavernier sin demasiada gracia en Crónicas diplomáticas. Solo que, si aquella adaptación se beneficiaba de su retrato de las altas esferas y de su marujeo (sí: el ministro en cuestión era una caricatura de Villepin), esta película nos lleva al primer escalón del asunto, cuando toca ganar unas primarias arañando votos en Seine-Maritime, Vaucluse y otros territorios que los españoles debemos buscar en la enciclopedia. De esta manera, y dado que los chistes no son nada del otro jueves, a uno le quedan dos cosas: primero, apreciar la estampa de Alexandra Lamy como propagandista maquinadora aferrada a su tubito de vapear; segundo, recordar que la última temporada de Veep está en emisión.

Los chistes agrios sobre política no siempre dan para reírse a gusto.