Por - 30 de diciembre de 2018

“¿Y ahora qué hacemos?”, le pregunta un aterrado Robert Redford a su asesor, Peter Boyle, al final de El candidato (Michael Ritchie, 1972), esa sátira genial que, preclara y actualísima, sigue aguantando el tirón de la modernidad. Quiere la casualidad que el director que osa relatar las andanzas de Dick Cheney en las catacumbas del poder lleve el mismo apellido de aquel candidato de Redford que llegó cuatro años antes de la cumbre del cine político, Todos los hombres del presidente. Adam McKay viene puliendo su camino desde Saturday Night Live, el mejor híbrido entre comedia y política norteamericana, pasando por las comedias rizadas de Will Ferrell, hasta que, camino de este reto de aunar biografía y denuncia, cuajó esa inteligente andanada al sistema desde el mismo sistema que supuso La gran apuesta. Aquella narración ágil y desenfadada, pero ajustada al canon Hollywood, del derrumbe del sistema financiero a través de los pícaros que vieron las grietas y sacaron partido del desastre entronca (desde otro gran cuarteto: Bale-Carell-Rockwell-Adams) con esta versión ambigua de los trepas que rodearon a los sucesivos presidentes de la nación más poderosa del mundo. Hay un punto de cínica admiración por estos tipejos señalados que hace más traviesa la crítica. Tal vez por eso hay también dos estructuras fílmicas enfrentadas. Uno: el mero biopic causalístico, con ecos familiares que marcan a Dick porque-el-mundo-le-hizo-así Cheney. Y frente a esta convención fílmica, el despiporre narrativo que marca el listón más alto de la película: rótulos, voz en off, insertos, finales in medias res, destellos de michaelmoorismo (se devuelve aquí lo mucho que Moore tomó de SNL) y mucho vitriolo, incluso con la industria del cine. Que el mismo focus group que Bush usó para atacar Irak sea el que analiza esta película es una genialidad que solo está al alcance de los más grandes: los que mejor saben reírse de sí mismos. La némesis, por cierto, de los políticos más nefastos de la historia.

Comedia política casual y causal. Sigue la ascensión del candidato McKay.

Por qué ‘El vicio del poder’ no debería ganar el Oscar

Pelucones, insistentes flashbacks y un tono raro. Puede que nuestras razones para arrebatarle las ocho estatuillas a las que está nominado no le hagan mucha gracia a Adam McKay

Amy Adams: “Creo que estoy fuera del Universo DC”

En una conversación con Nicole Kidman para un programa de Variety, Amy Adams confirma que el Universo DC está reinventándose

Gillian Flynn: el reverso ‘noir’ del feminismo

¿Misógina, o solo sincera? La autora literaria de 'Heridas abiertas' y 'Perdida' vuelve al cine con 'Viudas', un nuevo relato criminal protagonizado por mujeres inquietantes.

Primer tráiler de ‘Vice’: Christian Bale, ¿a por el Oscar en la piel de Dick Cheney?

Amy Adams, Steve Carell y Sam Rockwell como George W. Bush acompañan a Bale en un filme que promete ser uno de los grandes ‘cazaoscar’ de la temporada.