La increíble historia de Robert, David y Eddie, tres idénticos desconocidos

La historia de los trillizos separados al nacer por un experimento científico se ha convertido en un documental aclamado en todo el mundo. Entrevistamos a sus responsables.

Por - 08 de febrero de 2019

¿Qué harías si tu primer día de universidad conoces a alguien idéntico a ti? ¿Si te topas, de hecho, con tu hermano gemelo, de quien desconocías por completo su existencia? Y si, después de eso, ¿resulta que hay una tercera persona igual que tú y tu otro hermano que aparece de la nada? Esta es la verdadera historia de Robert Shafran, David Kellman y Eddie Galland, tres fortachones jovenzuelos de origen judío que vivían en distintos municipios del Estado de Nueva York que un buen día descubrieron que eran hermanos, y es la historia que cuenta Tres idénticos desconocidos, documental que firma el cineasta británico Tim Wardle y probablemente uno de los trabajos más alucinantes de la temporada. Porque esta película, aunque parezca lo contrario, no ha hecho nada más que empezar.

Estamos en 1981, Robert, David y Eddie tienen 19 años y su historia se convierte en un caramelo para los medios. Los trillizos, transformados en estrellas mediáticas (llegaron a tener un simpático cameo en Buscando a Susan desesperadamente, la primera película de Madonna), continúan en la cresta de la ola hasta que un día las desavenencias aparecen y, con el tiempo, llega la tragedia. Porque Tres idénticos desconocidos es también la historia de lo que sucedió antes, durante y después de la separación de los trillizos; es una película sobre un centro de adopción y sobre un equipo de psiquiatras liderados por el doctor austríaco Dr. Peter Neubauer (superviviente del Holocausto) que experimentaron con el destino de muchos niños, que se creyeron con el poder de crear y destrozar familias bajo ciertos pretextos científicos. Y si todo esto no fuera suficiente, Tres idénticos desconocidos es también un trabajo que pone encima de la mesa la sempiterna pregunta en torno a lo que ayuda a constituir un ser humano: ¿la biología o el entorno en el que crece?

“Mucha gente ha intentado contar su historia antes, y por una variedad de razones nunca había sucedido. Cuando se hicieron famosos por primera vez en 1980, hubo un gran despliegue publicitario y no fueron pocos quienes insistieron en hacer una película de su vida, sin embargo, esto nunca llegó a suceder”, explica Wardle, quien finalmente ha podido llevar a la gran pantalla las alegrías y las tristezas de las vidas de los trillizos. El proceso, sin embargo, costó y mucho, porque Grace Hughes-Hallett, la primera productora vinculada al proyecto, Wardle y los hermanos estuvieron seis años labrando una relación de confianza que finalmente consiguió cristalizar en el documental.

“Grace contactó con nosotros y luego nos presentó a Tim. Mientras trataban de levantar el proyecto, estuvimos conociéndonos y poco a poco comenzamos a confiar en él. No fue por nada en particular, más que nada sucedió así”, explica Robert Shafran, al otro lado del teléfono. “En mi caso, estaba preocupado y reticente porque tenía miedo de que se centraran en la historia personal de Eddie. Habíamos estado rechazando entrevistas y otros documentales desde entonces porque huíamos de la mirada sensacionalista que el caso podía despertar. No quiero que suene mal, pero hay cierta prensa británica que tiene fama precisamente de sensacionalista [risas], y eso era algo de lo que huíamos”, explica David Kellner también en entrevista telefónica.

Wardle da más detalles sobre la cautela de los hermanos en relación a ser filmados: “Estaban en alerta y no confiaban particularmente en nadie. Cuando ves lo que les sucedió a lo largo de sus vidas, no sorprende que no confíen en la gente con facilidad”. Y así lo confirma Shafran: “La cuestión de la confianza era algo muy importante a la hora de volver a ponernos delante de una cámara. Nuestra historia es increíble, y tiene momentos de mucha felicidad pero también de mucha tristeza y no solo es nuestra, sino que hay muchas otras personas implicadas”.

“Había una historia que tenía que ser contada”

Los hermanos se sumaron al proyecto finalmente . “Tim vino con un copión de material que había preparado de cara a buscar financiación y nos gustó. Entonces nos dijimos que teníamos que estar metidos en la película”, cuenta David. A lo que añade Robert: “Cuando éramos jóvenes y nos sentíamos en el centro del mundo, digamos que no éramos muy conscientes de las implicaciones de todo ello, pero ahora mismo todo es distinto, con la edad que tenemos y la madurez que tenemos. La atención mediática ha sido intermitente durante todos estos años, pero casi siempre se ha centrado en la parte más feliz de nuestra historia, la reunión de los trillizos, etc. Pero con todo lo que hemos pasado y, tal y como somos ahora, sentíamos que había una historia que tenía que ser contada y que era el momento de contar cómo habían sido las cosas de verdad”.

Por respeto a los espectadores, no vamos a ser nosotros en estas líneas los responsables de desvelar cómo fueron las cosas de verdad para los trillizos. Y, en lo que es un gran acierto del documental, también Wardle consigue suministrar poco a poco y de manera respetuosa e inteligente la información sobre el destino de los hermanos, hasta el punto de que Tres idénticos desconocidos es lo más parecido a un thriller de suspense que uno puedo imaginar. Pero en vez de ficción, terriblemente real. “La ventaja de pasar años tratando de hacer que la película despegara me permitió pasar mucho tiempo pensando en la historia de los trillizos, y cuando revelaríamos ciertas cosas”, dice Wardle. “Hay elementos en su historia que se desarrollan como un thriller psicológico, una película de estilo Bourne con preguntas de identidad. Pensé que era realmente importante hacer justicia a esa historia. Y para hacer justicia a la historia de los trillizos, realmente tienes que pensar: ¿Cuándo fue descubierta esta información?”.

Nuevos descubrimientos

Tres idénticos desconocidos se estrenó en el Festival de Sundance 2018 y desde entonces ha ido labrándose una trayectoria éxito de crítica y público. “Cuando estrenamos la película en Sundance y vimos al público reír y llorar con lo que se cuenta en el documental, fue una sensación alucinante. ¡Toda esa empatía!”, confiesa David. “Hemos tenido mucho feedback y hemos recibido muchísimos correos electrónicos, tanto de gente que ha visto la película como incluso de personas en situaciones similares a la nuestra”, explica. “Se da la circunstancia de que el año anterior se estrenó otro trabajo que investiga lo sucedido con los trillizos y otros hermanos separados al nacer” [The Twinning Reaction (2017), de Lori Shinseki], señala David, “y eso ha provocado que nuestro caso haya logrado más alcance”.

Más allá de la estupenda acogida del largometraje, que se ha quedado a las puertas de ser nominada al Oscar al mejor documental (“¡Teníamos que haber estado!”, exclama divertido David), el objetivo del documental es ayudar a estos y otros hermanos y hermanas a resolver el misterio de porqué fueron separados al nacer y cuáles fueron las conclusiones de los estudios científicos de los que fueron objeto, que seguirán guardadas bajo llave en los archivos de la Jewish Board of Family and Children’s Services hasta 2065.

“Han salido algunos casos más de hermanos separados al nacer”, cuenta Robert. “Dos parejas de hermanos gemelos que se han reunido”, indica David. “Y sobre nuestra historia, hemos conseguido algunos filmes y fotografías que nos hicieron de pequeños mientras nos observaban”, explica David. “Por el momento, vamos a emprender un encuentro con la institución Jewish Board of Family and Children’s Services y confiamos en que poder abrir ese archivo para saber algunas de las conclusiones a las que se llegaron durante el estudio. Tan solo pedimos respuestas. No buscamos nada más”, adelanta Robert.

Pero si una cosa ha logrado el documental de Wardle, es reunir, por segunda vez a los hermanos separados al nacer y separados de nuevo por los infortunios de la vida. Así lo confiesa Robert: “Te voy a contar una cosa: en la película hay una escena, la única, en que salgo con mi hermano David. Y se nota que no estamos muy cómodos, porque era de las pocas veces en que hemos vuelto a estar juntos 25 años después de lo del suceso del restaurante. Pero la película ha servido para unirnos. A lo largo de estos meses, desde que se estrenó en Sundance hasta hoy, las presentaciones, los Q&A y los distintos actos han servido para que volviéramos a acercarnos, así que supongo que es algo bueno, ¿no crees?”.