‘Cómo entrenar a tu dragón 3’: Cuando la confianza es la clave del éxito

'Cómo entrenar a tu dragón' es la saga animada más relevante para DreamWork. Te hacemos un breve resumen de la misma para que entiendas su importancia.

Por - 22 de febrero de 2019

DreamWorks nunca ha conseguido cosechar los mismos laureles que Disney. Si bien tienen algunas de las sagas animadas más rentables de la historia, como Shrek, Madagascar o Kung Fu Panda, su imagen de marca nunca ha tenido el impacto que sí ha tenido su rival más encarnizado a lo largo de la historia. Al menos, a excepción de una saga. Porque al estreno de su tercera entrega, es imposible no reconocer los méritos de Cómo entrenar a tu dragón.

La primera entrega de Cómo entrenar a tu dragón, película adaptación de una saga de 12 libros escritos por la autora Cressida Cowell, fue estrenada en 2010 no sin cierta expectación. No por nada estaba dirigida y escrita por Chris Sanders y Dean DeBlois, con ayuda en el guion de Will Davies, que, ocho años atrás, habían dirigido para Disney la excelente Lilo & Stitch. Y contra todo pronóstico, el resultado final no decepcionó.

En lo referente a la historia, toda la película transcurre en la aldea de Mema, una isla en medio del océano donde viven aguerridos vikingos en una guerra prácticamente perpetua contra los malvados dragones. Pero hay una excepción en lo aguerrido. Hipo, hijo del líder del pueblo, es un joven flacucho con más pasión por la cartografía que por la batalla que, debido a sus limitaciones e intereses, es la vergüenza de su padre y la memoria de su madre. Por esa razón decide que, ya que ha de ganarse el favor de su padre y la aldea, habrá de cazar la más fiera de todas las presas: un dragón de tipo Furia Nocturna, el más rápido y fuerte de todas las clases de dragones. Y más por accidente que por habilidad, consigue dar caza a uno, siendo incapaz de matarlo, haciéndose amigo de este y poniéndole de nombre Desdentao, a causa de sus muy afilados dientes retráctiles.

A partir de aquí, la película es todo lo que cabría esperar. La amistad entre el humano y el dragón, que una persona en la aldea descubra su relación, cómo superan todos los obstáculos los tres juntos y cómo, al final y a pesar de todo, logran demostrar a todo el pueblo que los dragones no son malvados y, de hecho, pueden cooperar con ellos. Convirtiendo a la aldea de Mema en la isla donde los vikingos y los dragones conviven.

Con un abultadísimo presupuesto de 165 millones de dólares, la película consiguió hacer casi 500 millones a nivel mundial. Un éxito financiero y de público que, además, se tradujo en un gran éxito de crítica. Nominado a prácticamente todos los premios del cine animado, ganadora de diez Annie Awards y nominada a los Oscars a mejor película animada y mejor banda sonora, que ganarían muy merecidamente Toy Story 3 y La red social, la película se convirtió, casi de inmediato, en uno de los mayores éxitos de la historia de DreamWorks.

Pero lo más curioso de la película no es su lógico éxito de crítica y público, sino otro aspecto particular. Todos los cambios que hicieron con respecto de los libros. Si bien es lógico cambiar ciertos aspectos a la hora de hacer una adaptación, lo que hicieron Sanders, DeBlois y Davies fue reescribir prácticamente completa toda la historia original.

En los libros, los Furia Nocturna no eran el epítome de los dragones, sino una clase extremadamente común y débil, con Desdentao siendo un ejemplar particularmente juguetón y revoltoso. Del mismo modo, la aldea de Mema no estaba en guerra con los dragones, puesto que los criaban y entrenaban desde un principio, siendo el conflicto principal la debilidad de Hipo. Eso sin contar que Astrid, la más capaz de los vikingos jóvenes, la primera en descubrir la relación entre los protagonistas e interés romántico de Hipo, ni siquiera existía originalmente en las novelas.

En cualquier caso, si bien todos estos cambios hubieran podido llevar a un conflicto con la autora original, ese problema nunca llegó a materializarse. Cressida Cowell ha declarado varias veces estar encantada con todos los cambios realizados por la película. Principalmente, por dos motivos: por un lado, porque el cine es un medio diferente que requiere formas narrativas diferentes; y por otro, porque el mensaje original de su saga seguía intacto. ¿Y cuál era ese mensaje? Que la amistad y la lealtad es más poderosa que cualquier espada.

Como es lógico a estas alturas, con crítica, público y autora original jaleando el trabajo bien hecho, DreamWorks no tardó en poner a funcionar su maquinaria para sacar una segunda parte lo antes posible. Aunque, en esta ocasión, las cosas fueron un poco diferentes a lo esperado.

Cómo entrenar a tu dragón 2 se estrenó en 2014, cuatro años después de la original, con DeBlois volviendo solo tanto para la dirección como para el guion. Algo que hizo bajo la condición explícita de que le permitieran convertir la saga en una trilogía dirigida por él, algo que en DreamWork aceptaron.

En la secuela, como es lógico, todo es sensiblemente diferente. En la isla de Mema, llegados este punto, todos los jóvenes tienen su propio dragón y la mayoría de los vikingos, si es que no todos, parecen estar encantados con la inclusión en su vida cotidiana de sus antiguos enemigos.

Y mientras, Hipo, que ya se ha convertido en el candidato perfecto para heredero del liderazgo de la aldea, se dedica a hacer algo que antes le era imposible: explorar el mundo junto con Desdentao con la intención de hacer el mejor mapa cartográfico que haya existido nunca. O lo hará hasta que, en una de sus incursiones, descubra algo que pondrá en peligro la pacífica vida de su pueblo: hay un hombre llamado Drago Puño Sangriento que está formando un ejército de dragones para conquistar ese mismo mundo que él intenta descubrir. Algo que el pueblo de Mema no puede permitir, yendo a la guerra para evitarlo.

Con más giros, más amistad y un puñado de descubrimientos asombrosos, como los poderes mágicos de Desdentao, la existencia de dragones capaces de controlar a los demás dragones o qué es lo que ocurrió realmente con la madre de Hipo, Valka, la película es una perfecta continuación en todo lo que importa: es igual que la primera película, pero aún mejor en todo lo que ya hacía bien aquella.

Algo que no se notó tanto en la recepción de crítica y público. Si bien recaudó más de 621 millones habiendo costado 145, no consiguió destacar tanto en los premios como la primera parte, teniendo que conformarse esta vez con cinco galardones Annie y perdiendo el Oscar a mejor película de animación contra Big Hero 6.

Sea como fuere, qué será de su tercera y última película (que se estrena hoy en cines), de nuevo escrita y dirigida por DeBlois, solo el tiempo lo dirá. Pues, aunque teñida por la polémica, resulta difícil creer que vaya a ser un éxito menor. La saga ha sido siempre consistente tanto en su calidad como en el mensaje que ha querido transmitir: si observas con cuidado cuanto te rodea y te apoyas en la gente que te quiere, es imposible que no consigas alcanzar el éxito en todo lo que te propongas. Algo que DreamWorks ha cumplido a rajatabla.

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